Uniformado de día, trabajador de plataforma de noche

(Etnografía situada sobre uniformados del Estado).

Resumen

El presente artículo aborda, desde una perspectiva etnográfica y socioantropológico, la situación de pluriempleo informal en el personal uniformado de las fuerzas de seguridad. A partir de una escena cotidiana —un viaje nocturno en un vehículo de transporte por plataforma digital— se analiza la coexistencia de dos regímenes laborales aparentemente opuestos: el trabajo estatal disciplinado y el trabajo de mercado precarizado. La consigna empírica uniformado de día, de noche mercado Uber, es utilizada como categoría analítica para comprender las transformaciones contemporáneas del Estado, la erosión del salario público y la reconfiguración de la identidad laboral del personal de seguridad. El trabajo dialoga con los aportes de Pierre Bourdieu sobre el Estado y la dominación simbólica, y con los desarrollos de Robert Castel en torno a la incertidumbre y la desafiliación social.

Palabras clave: etnografía – trabajo uniformado – economía de plataformas – Estado.

Introducción

Las transformaciones recientes del trabajo no han dejado indemnes a las instituciones estatales tradicionalmente asociadas a la estabilidad laboral. En el caso de las fuerzas de seguridad y penitenciarias, la emergencia de prácticas de pluriempleo informal —especialmente en la economía de plataformas— constituye un fenómeno creciente y, al mismo tiempo, escasamente problematizado en el debate público y académico. La expresión “uniformado de día, de noche mercado Uber” no remite a un hecho excepcional, sino a una situación estructural que pone en tensión la relación entre el Estado, el salario y la función pública. Este artículo propone abordar dicha problemática desde una etnografía situada, utilizando una escena cotidiana como puerta de entrada analítica para comprender procesos más amplios de precarización estatal.

Enfoque metodológico: etnografía y reflexividad

El trabajo se escribe en una estrategia cualitativa de tipo etnográfico, basada en la observación participante y el registro reflexivo de interacciones cotidianas. Siguiendo a la antropología social del Estado, se parte de la premisa de que lo estatal no se manifiesta únicamente en normas o instituciones formales, sino también en prácticas ordinarias, cuerpos y trayectorias laborales. La escena analizada no surge de un trabajo de campo clásico, sino de una interacción urbana aparentemente banal. Sin embargo, como señala Bourdieu, lo social se revela con mayor nitidez allí donde se naturaliza (Bourdieu, 1997). La reflexividad del investigador resulta central, en tanto la proximidad con el universo analizado impide una mirada distante y obliga a problematizar la propia posición en el campo.

La escena del campo

Subo al auto un día de semana por la noche, en la Ciudad Capital de la Provincia de Santa Cruz Argentina. El conductor inicia el viaje con el saludo habitual. El vehículo avanza con ritmo calmo. Luego de un breve intercambio, pregunto cuánto tiempo lleva trabajando en la plataforma. La respuesta no es directa:

—Trabajo acá de noche.
Ante la repregunta sobre su ocupación diurna, responde sin énfasis:
—Soy uniformado.

No precisa la institución. El silencio que sigue funciona como confirmación suficiente. No hay quejas ni explicaciones adicionales. El conductor continúa manejando con atención, evidenciando una familiaridad con la lógica del control y la norma. La escena se desarrolla sin dramatismo. Justamente allí radica su potencia analítica: la naturalización del desdoblamiento laboral.

Análisis: doble inscripción y fragmentación del trabajador

El conductor encarna una doble inscripción laboral. Durante el día, forma parte de una institución estatal que exige disciplina, jerarquía y disponibilidad permanente. Durante la noche, se inserta en un mercado desregulado, gobernado por algoritmos, calificaciones y demanda fluctuante.
Siguiendo a Robert Castel (1997), esta situación puede ser comprendida como una forma de necesidad integrada: el trabajador no está excluido del sistema, pero tampoco plenamente protegido por él. El empleo estatal ya no garantiza seguridad material suficiente, y el mercado aparece como complemento necesario para la reproducción de la vida cotidiana.
Esta desintegración produce una identidad laboral dividida. El mismo sujeto que representa la autoridad debe someterse, fuera de servicio, a una lógica mercantil que lo evalúa permanentemente y lo reduce a un puntaje.

Estado, salario y dominación simbólica

Desde la perspectiva de Bourdieu, el Estado no solo ejerce dominación material, sino también simbólica. Al exigir vocación, sacrificio y neutralidad política, las instituciones de seguridad construyen una economía moral del trabajo uniformado. Sin embargo, cuando el salario resulta insuficiente, el Estado desplaza silenciosamente la responsabilidad de la subsistencia hacia el individuo. La consigna uniformada de día, de noche mercado Uber, revela esta contradicción: el Estado conserva la autoridad simbólica, pero externaliza los costos materiales de su reproducción. La dominación se vuelve más eficaz precisamente porque se naturaliza.

Economía de plataformas y control algorítmico

El pasaje al trabajo en plataformas digitales introduce una forma específica de disciplinamiento. A diferencia del control jerárquico estatal, el control algorítmico es impersonal, opaco y continuo. No requiere órdenes explícitas: se ejerce mediante calificaciones, tiempos de respuesta y asignación de viajes. Para el trabajador uniformado, esta lógica no resulta completamente ajena. Existe una afinidad estructural entre ambos regímenes de control, aunque con una diferencia central: mientras el Estado apela a la legitimidad institucional, la plataforma apela a la eficiencia mercantil.

Silencio, lealtad y política del no dicho

Durante el viaje, el conductor evita profundizar sobre su situación. Este silencio no debe interpretarse como indiferencia, sino como: estrategia de autoprotección. En el interior de las fuerzas, el pluriempleo suele ser tolerado, pero no tematizado. Manifestarlo implica exponer una falla estructural del Estado empleador. La etnografía permite así captar no solo lo que se dice, sino lo que se calla. El silencio se convierte en una forma de lealtad institucional, pero también en un mecanismo de reproducción de la precarización e incertidumbre.

Conclusiones

La escena analizada permite afirmar que la frase: uniformado de día, de noche mercado Uber, constituye una categoría empírica privilegiada para comprender las transformaciones contemporáneas del trabajo estatal. Lejos de ser una elección individual, el pluriempleo informal aparece como respuesta estructural a la erosión del salario público y a la ausencia de políticas de bienestar específicas. Repensar la seguridad democrática exige, necesariamente, repensar las condiciones materiales de quienes la encarnan. Sin un Estado que cuide a sus trabajadores, la autoridad se vuelve frágil y la precarización se normaliza.

Bibliografía consultada

  • Bourdieu, P. (1997). Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. Anagrama.
  • Bourdieu, P. (2014). Sobre el Estado. Anagrama.
  • Castel, R. (1997). La metamorfosis de la cuestión social. Paidós.
  • Shore, C. (2010). La antropología del Estado. Siglo XXI.
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